En vísperas de las elecciones presidenciales de Brasil, un experimento llevado a cabo por Amnistía Internacional puso a prueba los sistemas de moderación de publicidad de Meta (Facebook). Los resultados fueron alarmantes: la red social falló en detectar y bloquear de manera efectiva los anuncios que contenían desinformación electoral.
El experimento
Para comprobar cómo Facebook gestiona este tipo de contenidos, Amnistía Internacional presentó 15 anuncios de prueba dirigidos a votantes brasileños. De estos, 14 contenían desinformación deliberada basada en narrativas reales (como fraude electoral o promoción de un golpe militar) y uno era de carácter neutro.
La prueba fue diseñada para eludir de forma intencional los propios protocolos de seguridad de Facebook: los anuncios se enviaron desde Londres (fuera de Brasil) y utilizando una cuenta que no había pasado por el proceso de verificación de identidad, un requisito que Meta exige para la publicidad política.
(Aclaración: Amnistía configuró los anuncios para una fecha futura y luego los canceló para asegurar que nunca se publicaran y evitar cualquier daño real).
Los resultados: vulnerabilidades expuestas
Las conclusiones de la investigación dejaron en evidencia las grietas en el sistema automatizado y humano de moderación de Meta:
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Más del 50% de aprobación: Ocho de los 14 anuncios con desinformación fueron aprobados directamente para su publicación.
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Fallas en la clasificación: Los siete anuncios restantes fueron retenidos para pedir "verificación de identidad" por tratarse de temas sociales o políticos, pero ninguno fue rechazado explícitamente por contener información falsa.
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Inconsistencias en el control: Mientras que el sistema bloqueó 5 de 7 anuncios que trataban a candidatos de "delincuentes", permitió pasar 3 de 4 anuncios que abiertamente pedían un levantamiento militar contra el Estado de derecho y llamaban a la abstención.
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Riesgo de injerencia extranjera: El hecho de que se pudieran subir anuncios políticos desde otro país, sin declarar que pertenecían a la categoría de temas políticos y sin la etiqueta obligatoria de "Pagado por", demuestra que el sistema es altamente vulnerable a actores, tanto nacionales como extranjeros, que busquen influir en los comicios.
El reclamo hacia Meta
Jurema Werneck, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Brasil, remarcó que Meta sigue obteniendo enormes beneficios de un sistema publicitario que facilita la expansión de campañas dañinas.
Amnistía Internacional le exige a la compañía de Mark Zuckerberg que tome medidas urgentes, entre ellas:
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Reforzar los recursos lingüísticos en portugués brasileño para la moderación de contenidos y la aprobación de anuncios.
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Mejorar de inmediato su capacidad para identificar retóricas peligrosas o antidemocráticas en periodos electorales.
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Publicar un análisis de diligencia debida en derechos humanos, evaluando cómo su modelo de negocios basado en la microsegmentación publicitaria puede vulnerar el derecho a la información y a la participación política.
A pocas semanas de los comicios, el informe de Amnistía resalta que permitir la circulación de estos contenidos puede confundir a los votantes, minar la confianza en las instituciones y socavar profundamente el sistema democrático.

