La iniciativa apunta a generar acciones educativas destinadas a niños, niñas y adolescentes, con el objetivo de formar ciudadanos responsables en el uso de los servicios de emergencia, entendiendo su importancia para la prevención del delito y la protección de la vida.
“El 911 salva vidas, pero para que funcione correctamente necesitamos del compromiso de toda la sociedad. Educar desde edades tempranas es clave para evitar abusos y garantizar una respuesta rápida ante situaciones reales”, expresó la legisladora.
Actualmente, el sistema de emergencias en Mendoza recibe miles de llamadas diarias, de las cuales una gran parte son falsas, bromas o consultas que no corresponden a una emergencia, lo que afecta directamente la capacidad de respuesta ante hechos urgentes.
En este sentido, el proyecto propone el desarrollo de campañas de concientización, contenidos pedagógicos y actividades en el ámbito escolar, promoviendo el uso adecuado del 911 y brindando herramientas concretas sobre cuándo y cómo utilizarlo.
Además, la propuesta busca fortalecer el trabajo conjunto entre el sistema educativo y las áreas de seguridad, entendiendo que la prevención también se construye desde la educación.
“Este proyecto no es solo una herramienta educativa, es una política de prevención que puede marcar la diferencia entre una emergencia atendida a tiempo y una oportunidad perdida”, agregó Gómez.

