El Espacio Arizu, en el departamento de Godoy Cruz, fue el escenario de la tercera edición del Festival Sabor a Mendoza. Durante el pasado fin de semana, el evento, organizado de manera conjunta por la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (AEHGA) y con el apoyo del EMETUR, convocó a miles de mendocinos que se acercaron a disfrutar de la identidad culinaria de la provincia.
Además, entre los organizadores se encuentra la Dirección de Economía Social de la provincia, a través de la Ruta de Artesanos y Emprendedores Mendocinos; la Asociación Olivícola de Mendoza (ASOLMEN); el Programa Raíces del Ministerio de Producción; el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Gastronómico IGA.
Este festival se encuentra en el marco del Plan de Desarrollo de la Identidad Gastronómica de Mendoza (DIGAM), que tiene por objetivo visibilizar la gastronomía mendocina, rescatar sus productos identitarios, fortalecer la cadena de valor y potenciar el turismo gastronómico.
Del evento participó la vicepresidenta del EMETUR, Cynthia Maggioni y la directora de Promoción Turística, Cristina Mengarelli.
“Estos encuentros nos permiten poner en valor todo lo que produce nuestra tierra, a través del trabajo y el talento de los mendocinos, acercando el productor al consumidor y al empresario gastronómico, generando de esta manera la posibilidad de mejores negocios y un espacio para descubrir la calidad y diversidad de nuestra producción local”, destacó la directora de Promoción Turística.
“Festival Sabor a Mendoza es también una oportunidad para seguir fortaleciendo nuestra identidad gastronómica, que se proyecta al mundo y cuenta con reconocimiento internacional. Nuestra cocina tiene una esencia propia, profundamente ligada al territorio, a nuestros productos y a la cultura mendocina, concluyó Mengarelli.
Desde la organización destacaron la altísima importancia del encuentro, definiéndolo como «la gran celebración de la cadena de valor de la gastronomía mendocina en un espacio cultural abierto a toda la comunidad».
Comercio justo y sabores para todos los gustos
El público que recorrió el festival con entrada libre y gratuita pudo interactuar de manera directa y sin intermediarios con los emprendedores locales. El predio albergó 70 puestos de productores y artesanos, acompañados por un dinámico patio gastronómico compuesto por 10 espacios de comida, dulces, helados y cerveza artesanal.
Uno de los puntos más elogiados por los asistentes fue la accesibilidad del evento: el público pudo disfrutar de platos de altísima calidad —con la presencia de proyectos gastronómicos destacados— con opciones que partían desde los $10.000.
A esto se sumó una importante barra gestionada por AEHGA, donde mendocinos y turistas pudieron degustar vinos de múltiples bodegas locales, vermut y agua de origen mendocino, completando la experiencia de los sabores regionales.
Con el objetivo cumplido de promover la producción local, generar un espacio de aprendizaje y disfrute, y consolidar el posicionamiento de la identidad gastronómica provincial, los organizadores ya comenzaron a planificar la edición 2027 del Festival Sabor a Mendoza, apostando a seguir creciendo y mejorando esta gran fiesta productiva y cultural.
Catas y experiencias sensoriales
El festival ofreció degustaciones y experiencias sensoriales de productos regionales, con propuestas de diferentes acetos balsámicos, aceites de oliva virgen extra, orégano y otras especialidades de la producción mendocina. Una oportunidad para descubrir la calidad, los aromas y los sabores que distinguen a Mendoza, conocer el trabajo de sus productores y disfrutar de la riqueza gastronómica de la provincia.
La propuesta se complementó con espectáculos musicales en vivo que acompañaron durante las dos jornadas creando un ambiente ideal para disfrutar en familia, combinando gastronomía, cultura y entretenimiento.
Un festival comprometido con la sustentabilidad
En línea con las políticas de cuidado ambiental impulsadas por las instituciones organizadoras y el municipio anfitrión, el 3.º Festival Sabor a Mendoza puso énfasis en las prácticas responsables para reducir el impacto ambiental del encuentro.
Se limitó el uso de plásticos de un solo uso en todo el predio y se invitaba a los asistentes a llevar sus propios recipientes reutilizables para el consumo de alimentos y bebidas durante las jornadas del festival.

