Humberto Mingorance presentó este martes su renuncia a la presidencia de Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam), poniendo fin a una gestión que en el último tiempo estuvo atravesada por graves crisis de infraestructura y reveses en los tribunales. Su salida del organismo provincial se da luego de un fuerte desgaste político y social frente a los reiterados colapsos del sistema de cloacas en el Gran Mendoza.
El ahora exfuncionario, una de las figuras de mayor permanencia en las gestiones provinciales recientes tras su paso previo por la Secretaría de Ambiente, no logró sortear la seguidilla de polémicas que estallaron en los últimos años y que terminaron por dinamitar su conducción.
¿El desencadenante?
El golpe de gracia para su gestión ocurrió ayer cuando el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, sacó un duro comunicado exigiendo la urgente presentación de un plan de contingencia y la ejecución de obras estructurales que resuelvan de fondo los crónicos desbordes cloacales que padece el departamento.
El jefe comunal advirtió que la situación ya no da para más. El municipio asegura soportar la mayor carga de la red cloacal del Gran Mendoza al recibir no sólo efluentes propios, sino también los provenientes de Maipú y Luján de Cuyo. Pese a los reiterados reclamos por vías institucionales, la infraestructura continúa colapsada y el pronóstico de tormentas agrava un problema que se arrastra desde hace años, perjudicando el asfalto que la propia comuna repara.
Además, entre los escándalos de Mingorance se destaca que a fines de mayo de este año, cuando la Justicia mendocina lo imputó penalmente a él y a otros directivos de la empresa por el desborde cloacal en Los Corralitos, Guaymallén. En aquel episodio, calificado judicialmente como un delito doloso, el colapso de la Colectora Máxima Noreste derivó en el vertido de efluentes crudos hacia canales de riego agrícola de manera deliberada. Por este hecho, el Departamento General de Irrigación le aplicó a Aysam una millonaria multa, que sirvió de base para el avance de la causa penal.
La situación judicial de Mingorance por este desastre ambiental es sumamente delicada: quedó imputado por infringir la Ley de Residuos Peligrosos (Ley 24.051), enfrentando una posible pena que va de los 3 a los 14 años de prisión por envenenar o contaminar el agua de un modo peligroso para la salud.
Además de los conflictos ambientales, Mingorance también debió dar explicaciones sobre su transparencia administrativa. En abril de 2025, la Auditoría de Ética Pública de la provincia lo sancionó con una multa cercana al millón de pesos por haber omitido datos clave en su declaración jurada patrimonial.
La suma de estas crisis estructurales, sumadas a los constantes reclamos de los mendocinos por las pérdidas de agua y la falta de obras, terminaron por sellar la salida del funcionario.
El sucesor
Luego de la renuncia, el gobierno provincial anunció que Ginés Darío Hernández asumirá como nuevo presidente del directorio de AYSAM. Hernández es Licenciado en Economía por la Universidad Nacional de Cuyo, se desempeña en el sector de agua y saneamiento desde el año 2000.
Hasta 2010 se desempeñó como gerente de Regulación Económica en el Ente Provincial del Agua y de Saneamiento. Ese año se incorporó a AYSAM como gerente de Finanzas, función que ejerció hasta 2020. Desde entonces y hasta su designación como presidente del directorio, se desempeñaba como gerente general de la empresa.
Su trayectoria en las áreas de regulación económica, finanzas y conducción general le ha permitido desarrollar una experiencia integral en la gestión de los servicios sanitarios provinciales. Al frente de AYSAM, tendrá el desafío de dar continuidad al plan de obras, sostener la sustentabilidad financiera de la empresa y avanzar en las inversiones destinadas a mejorar los servicios de agua potable y saneamiento en Mendoza.

