La ciudad bonaerense de Bragado cerró este domingo la 55° edición de la Fiesta Nacional del Caballo, uno de los encuentros tradicionalistas más importantes del país. Del miércoles 7 al domingo 11 de octubre, miles de vecinos y turistas se congregaron en el Predio de la Laguna para celebrar la cultura criolla con destrezas ecuestres, música en vivo y un gran despliegue popular que busca mantener intactas las raíces argentinas.
El evento ofreció una extensa grilla que combinó historia, arte y gastronomía. Durante el día, el Campo de Destrezas "Don Abel Figuerón" fue el epicentro de la acción, donde se llevaron a cabo concursos de aperos y entrevero de tropillas. La gran jineteada dominical, se suspendió por cuestiones climáticas, pero de igual manera muchas personas asistieron al campo para disfrutar del resto de las destrezas. Uno de los momentos más convocantes se vivió justamente en la mañana de cierre, cuando el Paseo Criollo copó las calles céntricas de la localidad con un imponente desfile de más de dos mil monturas.

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Por las noches, la actividad se trasladó al Escenario Mayor. Tras las convocantes presentaciones de Valeria López Vila en la noche del viernes y del dúo Campedrinos el sábado, la medianoche del domingo quedó reservada para el esperado show de Juan Fuentes. El ex cantante de Los Huayra fue el encargado de ponerle el broche de oro al festival y, tanto sobre las tablas como ante la prensa local, destacó la fuerte presencia de jóvenes involucrados en mantener vivo el tradicionalismo.
Además, como buena fiesta de campo no faltaron los payadores: Esta edición contó con la presencia de Néstor Ramello, Nicolás Membriani y Nahuel Pellejero, destacados y reconocidos de Jesús María.
Además del espectáculo musical y las pruebas camperas, los asistentes pudieron disfrutar de los clásicos fogones, el paseo comercial, el infaltable almuerzo de vaquillonas con cuero y distintos espacios de reflexión cultural. Entre estos últimos, se destacó el homenaje al célebre dibujante Florencio Molina Campos, al cumplirse cien años de su primera exposición de pintura. Así, con gran convocatoria, la 55° edición consolidó al festival bonaerense como una parada ineludible en el calendario folclórico nacional.

