Este miércoles 26 de agosto, en la red social X (ex Twitter), el director audiovisual y estratega digital del gobierno de Javier Milei, Santiago Oría, quedó en el centro de la polémica tras un grosero error informático que expuso el uso de granjas de bots para instalar narrativas a favor del oficialismo mediante respuestas prefabricadas.
El incidente se viralizó rápidamente cuando decenas de cuentas falsas comenzaron a interactuar en la plataforma publicando mensajes que contenían la instrucción de código original enviada por sus programadores. Los perfiles dejaron a la vista comandos básicos como "Reply1:", "Reply2:" o "Reply8:", seguidos inmediatamente de consignas políticas diseñadas para atacar a la oposición y elogiar al Gobierno. Entre los mensajes automatizados que salieron a la luz se leían textos como "son unas mierdas que usaban a los nenes" o "EXTRAORDINARIO".
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El tema cobró mayor notoriedad cuando fue expuesto por el periodista Manu Jove. A través de sus redes sociales, el comunicador sugirió irónicamente a los dirigentes políticos y estrategas que eviten contratar servicios de automatización baratos o de dudosa procedencia para manipular el debate público. Al señalar el error técnico de no haber borrado el comando "reply" de las respuestas, Jove deslizó una fuerte crítica al afirmar que este tipo de operaciones digitales de baja calidad se estarían financiando con dinero de los contribuyentes.
Este traspié en el ecosistema digital libertario ocurre en un momento de reestructuración y alta tensión interna en la Casa Rosada. Apenas unas horas antes de que se "escaparan" los bots, el vocero presidencial, Adrián Ravier, había confirmado en conferencia de prensa que Santiago Oría pasaba a tener mayor injerencia en la comunicación oficial, llegando a insinuar un desplazamiento del influyente asesor Santiago Caputo.
Aunque el propio portavoz tuvo que desmentirse a sí mismo seis horas más tarde a través de un tuit (aclarando que no había cambios en el organigrama), el episodio dejó en evidencia el creciente poder del cineasta Oría en el manejo narrativo y la "batalla cultural" en redes sociales, justo en el mismo día en que su estrategia digital quedó expuesta por una falla técnica.

