El conjunto mensana planteó un juego audaz y de alta intensidad, haciéndose fuerte en su territorio ante un rival de jerarquía que no dio el brazo a torcer y aprovechó la efectividad de sus figuras para sostener la paridad.
El encuentro arrancó con una dinámica electrizante y fue el Lobo mendozino quien logró golpear primero. Tras una gran maniobra colectiva por las bandas, Luis Silba apareció con olfato goleador en el área chica para conectar un centro preciso y enviar el balón al fondo de la red, desatando la locura en las tribunas locales y poniendo el 1-0 parcial.
Sin embargo, el Xeneize reaccionó rápidamente mediante la jerarquía individual de sus atacantes. Fue Miguel Merentiel quien capitalizó una mala salida en la defensa rival y definió con potencia cruzada para decretar el empate. Antes de irse al descanso, la visita dio vuelta el marcador con una brillante definición de Kevin Zenón, quien sacó un zurdazo inapelable desde fuera del área que dejó sin opciones al arquero mendocino.
📰 Otras notas:

En la segunda mitad, Gimnasia volcó todos sus recursos en ataque para rescatar un resultado positivo ante su gente. La insistencia tuvo su recompensa en el tramo final del partido, cuando Nazareno Solís se vistió de héroe al cazar un rebote a la salida de un tiro de esquina y conectar un certero remate que estampó el 2-2 definitivo.

Con este resultado, el Lobo demostró estar a la altura de las grandes citas, mientras que Boca se marchó de Mendoza con un punto en un escenario sumamente complejo.

