El seleccionado argentino, empujado por una multitud en el recinto mendocino, mostró una enorme resiliencia para recuperarse de un arranque adverso frente a un conjunto australiano que impuso su jerarquía física en las fases de contacto.
El arranque del partido perteneció por completo a la visita, que castigó la disciplina local con dos volcadas en el in-goal firmadas por Filipo Daugunu y Taniela Tupou, sumadas a las efectivas conversiones con el pie del medio scrum Ryan Lonergan.

Sin embargo, la reacción albiceleste no tardó en llegar antes del descanso: Pablo Matera descontó tras una maul impenetrable e Ignacio Mendy apoyó un brillante try para emparejar las acciones, ambos convertidos con precisión por Santiago Carreras.
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En el complemento, la paridad se mantuvo en cada colisión y en el marcador. Australia volvió a pasar al frente gracias a una conquista del hooker Billy Pollard, pero Los Pumas respondieron con carácter por intermedio de Rodrigo Isgró, quien desató la ovación de su gente al apoyar en el ingoal rival, mientras que Santiago Carreras sostuvo la efectividad con el pie para mantener el duelo igualado.

Un try sobre la hora del octavo Harry Wilson para los Wallabies y la posterior respuesta de los locales cerraron el 28-28 definitivo.
Con este apasionante empate, el equipo dirigido por Felipe Contepomi redondeó una muestra de carácter en suelo cuyano tras el traspié de la semana previa. La paridad deja un balance de alto vuelo para ambos seleccionados, en una tarde mendocina que regaló rugby de primer nivel, emotividad permanente y una entrega absoluta por parte de ambos planteles.

